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domingo, 12 de enero de 2014

Una experiencia Homecenter

Demasiados metros cuadrados en un almacėn hacen pensar que el servicio al cliente cuenta con parecidas o superiores dimensiones.

Comencemos por el momento de la entrada al parqueadero, en donde la fila de carros no se hacia esperar ya que las maquinas que emiten tarjetas y que reemplazan a los humanos estaban agotadas, por consiguiente, solo hasta que un humano apareció una hora despues se logró movilizacion para ingresar al almacén.

Continuemos por el momento en que paso por la caja registradora y la cajera detecta un producto deteriorado.... se le indica al encargado del empaque que busque otro producto para cambiarlo... después de ires y venires no hay... conclusión, se tuvo que buscar una pieza de otro producto para que finalmente encajara con el que se estaba comprando.

Finalmente, se quiso hacer una devolucion de un producto y cuando fuimos por el ficho al centro de atencion de devoluciones nos dieron el numero 977, y el turno iba en el 70 aproximadamente. Teniendo en cuenta que la sala de espera estaba llena, no quedaba mas opcion que esperar. Una hora despues y viendo que todos pasaban menos nosotros, preguntamos a la encargada a qué horas le tocaba el turno al numero 97, para lo cual nos respondió que el numero 77 hace rato se habia llamado. Es decir, el ficho se leia con los dos ultimos dígitos y no con los dos primeros.

Una experiencia Homecenter....

viernes, 6 de abril de 2012

Seis frases de los empleados que hacen que las empresas pierdan clientes

Si usted es empleado de una entidad en la que tiene que establecer contacto directo con los clientes a diario, debe tener cuidado con lo que dice por dos razones: el cliente puee retirarse y usted puede perder el empleo.

Frases que irritan

Es la política de la empresa: El problema fundamental es que el cliente no tiene por qué saber ni le puede importar menos cuál es nuestra política de empresa, lo que necesita es que se le resuelva un problema. Si utiliza esa frase es probable que el cliente entre en cólera.

Lo mejor que se puede hacer es explicar por qué no puede la compañía ofrecer el servicio o solucionar la inquietud.

No puedo hacer nada: Pocas cosas resultan más frustrantes para un cliente que, tras hablar durante cierto tiempo con un vocero de la compañía se le responda que nada se puede hacer.

Eso no es cierto, siempre hay algo que se puede hacer, como guiar al cliente o asesorarlo sobre la forma o las personas con las que pueda solucionar el inconveniente.

¿Le importaría esperar un momento?: Cuando un cliente llama por teléfono o va personalmente a una oficina y por la gestión que se debe hacer lo ponen esperar sobra preguntarle si le importaría o no le importaría esperar.

Resulta mucho más sencillo, directo y efectivo decirlo directamente: “le voy a poner en espera o deberá esperar determinado tiempo en esa silla, mientras tramito su solicitud”.

Puede consultarlo en nuestra web: Aunque los medios electrónicos han sido creados para evitar que el cliente vaya hasta el sitio o realice una llamada, una vez logre comunicarse con la empresa, evite aconsejarle que averigüé en la red.

Tal vez otra empresa si tenga una mejor atención al cliente y valore tener contacto con el cliente.

La culpa no es nuestra, es de nuestro proveedor: Cuando se da ese tipo de argumentos el cliente percibe que la compañía es “irresponsable” e inmediatamente huye.

Le prometemos que los llamaremos: Es similar a cuando alguien va por un trabajo, una vez el entrevistador pronuncia esta frase, se da por entendido que no lo llamará y busca otra opción laboral. Lo mismo hacen los clientes.
http://www.finanzaspersonales.com.co/trabajo-y-educacion/articulo/seis-frases-empleados-hacen-empresas-pierdan-clientes/45004

martes, 5 de julio de 2011

Burlarse de los clientes es disfuncional y autodestructivo

Nueva York. Seguir de cerca las quejas de los clientes es una de las mejores prácticas que existe en el liderazgo; sin embargo, hay una que la supera: seguir aún más de cerca los reclamos de sus empleados.


Pocas cosas dicen más sobre la cultura y carácter organizacional que la forma como los colaboradores se quejan de los clientes que atienden.

Entonces, deje a un lado las `verdades` manifiestas al decir que "el cliente es rey" o "el cliente siempre tiene la razón", pues cuando los empleados están frustrados, y se encuentran ante una fecha límite, raras veces hablan de los usuarios más problemáticos. No obstante, lo que dicen los trabajadores y cómo lo dicen cuando las cosas se ponen duras revela mucho. Así que escuche.

Las críticas respetuosas y los análisis a con ciencia siempre deben ser bienvenidos, pero es muy frecuente que haya condescendencia y desprecio. Los expertos `más listos` y capaces en industrias intensivas en conocimiento a veces son los más rápidos en mofarse de la ignorancia e incompetencia que perciben entre sus clientes. Y se debe decir que este comportamiento no es para nada catártico; es corrosivo.

El tono con el que los puestos superiores manejen la comunicación es de cuidado, no en vano en un artículo publicado en mayo de 2006 por The Economist, Frederic Rouzaud, entonces recién designado director de Louis Roederer, la empresa francesa de champaña que produce Cristal, insultó la aceptación de su producto por la comunidad de raperos de Estados Unidos al decir: "No podemos prohibir que la gente la compre. Estoy seguro que Dom Perignon o Krug estarían encantados con su negocio".

Las declaraciones de Rouzaud inspiraron a Jay-Z y otras celebridades del hip-hop a boicotear públicamente a Cristal y darle apoyo a su competencia.

Lo que nos lleva a la pregunta de ¿por qué el liderazgo de una compañía le faltaría el respeto a sus clientes?

Si el desprecio es parte de la "experiencia de la marca", entonces ese tipo de desdeño tiene un sentido comercial que los clientes pueden considerar válido, pero si tales comentarios verdaderamente representan las perspectivas organizacionales, entonces nadie debería sorprenderse cuando los clientes regresen el favor.

Cuando los desarrolladores de programas computacionales se preguntan en voz alta si "los perros se comerán la comida de perros" luego de actualizar un producto recién lanzado, o cuando los corredores de bolsa bromean contando cómo lograron que un cliente pagara de más, la organización está permitiendo que un peligroso discurso se materialice en la norma cultural. Burlarse de los clientes no es divertido; es disfuncional y autodestructivo para el desarrollo de una organización.

Es por esto, que aunque despedir empleados que hablen mal de los clientes enviaría un mensaje claro y directo sobre lo que debe ser un valor corporativo central, esto meramente elude el verdadero desafío de liderazgo.

¿En que consisten entonces las críticas saludables y los esfuerzos constructivos para rehabilitar a los clientes percibidos como difíciles? ¿En qué forma está usted facilitando las críticas hacia sus clientes que no sólo permiten ventilar frustraciones sino que fomenten la emergencia de soluciones proactivas? ¿Son las quejas de sus empleados sobre los clientes una fuente de innovación e inspiración? ¿O tal vez señalan algo inquietante y malsano sobre la cultura de su organización? Me gustaría ver sus quejas.

Es más positivo dar la opción de reclamar y quejarse

Una queja es una oportunidad para mejorar, para conocer la opinión del cliente sobre el servicio prestado o el producto vendido, ya que existen usuarios insatisfechos que no se quejan, y solo conocemos su malestar cuando se van. Cuando un cliente realiza un reclamo, se debe tener en cuenta, en principio, que no se le debe quitar la razón, por lo menos no antes que se explique y pueda expresar sus emociones. Recuerde también que dentro del reclamo se discuten hechos y no valoraciones. Y aunque el cliente no siempre tiene razón en abstracto, sí tiene sus razones, y éstas se deben respetar.

Las opiniones

Sonia Quesada
Gerente General de High Results
"Hay que ver a los clientes como aliados. Ser estrategas y comunicar asertivamente es nuestro trabajo, pero el respeto y profesionalismo es necesario en la relación con el cliente".

Martha Susana Hernández Díaz
Docente de la Universidad de la amazonía
"Se debe crear un compromiso ético en relacion a los clientes, como honestidad, respeto y la perspectiva sobre ellos como parte fundamental del negocio".

Eduardo Figueroa
Consultor Especialista en Empresarios Hispanos
"Todos los empleados representan a la empresa y si uno falla, la empresa perdió, por lo que todos deberán disculparse y tomar acciones".

http://www.larepublica.co/archivos/ALTAGERENCIA/2011-07-05/burlarse-de-los-clientes-es-disfuncional-y-autodestructivo_132291.php

sábado, 22 de mayo de 2010

Las líneas de servicio al cliente y las páginas web no siempre cumplen su función de acercar al cliente con la empresa


Con un estudiante realizamos una prueba para analizar la disposición que tienen las empresas de productos de consumo masivo para resolver inquietudes de sus consumidores frente a sus productos y para ver si existe algún interés de ellas en conseguir algo más de información para crear experiencias de cliente memorables y sorprendentes que consigan su fidelidad y lealtad. La prueba se hizo en dos canales de contacto con clientes: la línea 018000 y la página web.
Inicialmente definimos las empresas a las que contactaríamos y escogimos a Quala, Nestlé, Colombina, Noel y Unilever.

A Quala, Nestlé, Unilever les pasamos la siguiente pregunta: “Agradezco mucho me proporcionen información acerca del contenido de grasa y sal de su caldo de gallina XXX, ya que he recibido comentarios de amigos y conocidos en los que me dicen que este producto no es bueno para la salud de los niños porque contiene mucha sal y grasa”.

A Noel, Nestlé y Colombina les preguntamos esto: “Compré una de sus galletas XXXX en el supermercado La 14 y quisiera saber si este producto tiene mayor, igual o menor fibra que sus galletas YYYY. Cuál de las dos me recomendarían comprar para mi dieta?”.

Las consultas vía web las hicimos el 21 de abril entre las 10:15 am y 10:45 am y las llamadas al 018000 los días 22 de abril entre las 5:30 pm y las 6:00 pm y el 23 de abril entre las 8:00 am y las 8:30 am.

Consultas web

Quala envía un mensaje automático informando que en breve se comunicarán con nosotros. Nestlé no envía respuesta. Colombina tampoco. Unilever envía un mensaje informando los números de servicio al cliente de la Región Andina. La página web de Noel permite hacer allí mismo las consultas de clientes y consumidores. Recibimos un número de seguimiento para nuestra consulta y la respuesta a la pregunta llegó por correo electrónico el 22 de abril.

Teléfono

En Quala no hay operadoras para la línea 018000y solo atienden por contestador. Se deja un mensaje y no hay respuesta. En Nestlé reciben los datos, dicen conocer la inquietud por la página web. Prometen un contacto con una nutricionista al día siguiente, porque en ese momento estaba en una reunión. El 23 de abril a las 12:30pm recibimos la llamada de la nutricionista y ella entregó con todo detalle la información al cliente. Colombina no tiene línea de atención al cliente. En Unilever solicitan llamar a otro número en Bogotá y en este segundo número no contestan ni hay posibilidad de dejar un mensaje. En un segundo intento, nos prometieron una respuesta en un máximo de 5 días. Dijeron que la tardanza obedecía a dificultades de procedimientos internos. Noel ya había respondido y por lo tanto no se requirió su utilización.

Conclusiones

Con la excepción de Noel y Nestlé, parecería que las empresas solo consideraran importante su propia versión sobre la calidad de sus productos – lo cual es indiscutible -. Los mecanismos de contacto que les entregan a sus consumidores no atienden sus necesidades. Parecen más una presentación cosmética para demostrar que existe la intención de tenerlos en consideración, pero sin la cercanía requerida. De alguna manera les exigen amoldarse a sus conveniencias propias, a sus normas y a sus procedimientos, que parecen diseñados sin criterio de cliente. Tampoco pareciera que la tecnología hubiera llegado para entregar respuestas rápidas y precisas. El concepto de consumidor final, de cliente, no aparece entre sus prioridades.

Una consulta de ese tipo debería aprovecharse para investigar más a ese cliente que se muestra interesado por un tema sobre el cual bien podría ser interesante profundizar y conocer sus opiniones. Ese cliente puede ser un “tester” para nuevos desarrollos y podría entregar más información sobre preferencias de compra, presentaciones, formulaciones o nuevos desarrollos, etc.

Ninguna empresa pasa de responder la inquietud planteada, de una forma más bien seca. No existe interlocución, salvo en Nestlé donde la nutricionista amplió los detalles de su especialidad pero sin mayor interés por conseguir opiniones del consumidor.

Para nosotros sigue siendo una incógnita el hecho de que las empresas pierdan tantos momentos de verdad con el consumidor. Las líneas de servicio al cliente tienen que ser una mina de información, pero ello solo se puede conseguir cuando las empresas entienden que para conseguirlo tienen que darle un verdadero contenido de generación de experiencias de cliente. Pueden aprovecharlas para crear lealtad, para agradecer los contactos, para hacerse presente con algún detalle que manifieste esa gratitud. Incluso para enriquecer la base de clientes a quienes se les envía información permanente sobre productos, lanzamientos y ofertas. Pueden pedir opiniones sobre próximos lanzamientos, sobre la competencia, evaluar los puntos de venta y una multitud de inquietudes que solo un consumidor como el que preguntó puede ayudar a resolver con real interés.
http://www.dinero.com/opinion/opinion-on-line/experimento-revelador_71532.aspx